Monday, November 24, 2014

La responsabilidad de sanar



   Todos queremos sanar, la mayoría más físico que mental por lo general, y no sé si por naturaleza o idiosincrasia, nos vamos a los extremos. O con mucho sacrificio decimos 'es tan difícil' y así poder hacer que la culpa reine y no sanar al no intentarlo o intentarlo pero con la mente en un resultado miserable. El otro extremo es creer que en la sanación asistida la mayor parte recae en otro ente que no soy yo física y mentalmente, llamese ángeles, sanador, terapeuta, doctor, medicina, naturaleza, aceites, música, etc, etc. 

   Si enfermamos es porque dimos cabida consciente o inconscientemente a una emoción de manera crónica, es decir por mucho tiempo y desformó algun concepto de mi esencia como ser humano. Hemos llenado nuestro balde, y lo llevamos por la vida lleno de basura pensando que alguien meterá su mano en nuestro balde, sacará nuestra basura y nosotros seguiremos caminando ligeros sin haber hecho o conscientizado nada.

   Sanar implica cambiar un patron energético y emocional, cuando se sana físicamente pero se continua con los mismos patrones, la enfermedad más temprano que tarde regresa simplemte a recordarnos que no se gestó del todo el cambio para una sanación durardera.

  A veces cuando estamos sanando ocurre que nos sentimos peor en todos los aspectos incluso cosas que aparentemente estaban bien físicamente o nuestras relaciones empeoran. Lo llamamos crisis curativa y no sólo es a nivel físico.
  Hay que ser responsable para asumir este proceso y ser valiente para sanar, porque sanar es salir de la zona de confort, es quitarnos patrones como: es mejor malo conocido que bueno por conocer, es abrir nuestra mente como un paracaidas para que funcione y no cerrar los ojos a un mundo nuevo, diferente, con riesgo seguramente, pero más libre y sano para nosotros. Es querer ser libre del tan temido destino, mala suerte, tentación, es decirle a nuestro corazón toma la mano de mi mente y caminen juntos. Sabiendo que nada por más alterado que parezca en lo físico puede atentar el camino que emprendiste de sanar con FE. Muchos somos religiosos y decimos tener FE en Dios, universo, fuente como la quieran llamar y buscamos sanar pero cuando las situaciones comienzan a cambiar y ser una nueva realidad la tan llamada FE se va al otro extremo, y pisa el termómetro de la duda y de allí puede llegar al miedo entonces todo esfuerzo merma.

¿Entonces por dónde deberíamos comenzar para sanar? ¿Qué debo conocer antes que el medicamento, el doctor, terapeuta o sanador?

Mi opinión y lo más seguro es que este artículo o escrito sea escribí para mi, para mi mente, para mi corazon más que para cualquier otro, es que conocernos a nosotros mismos, sin mascaras, en blanco, negro y grises, y teniendo los simientes de una filosofia de vida clara en la que confías y FE en ti, en Dios, universo, maestro (como lo quieras llamar nuevamente) puede garantizar una sanación definitiva no sólo física sino del alma.


Hercilia Piña

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